Allí donde las casas aparecen dispersas entre los campos de cultivo, una pieza blanca y rotunda se recorta contra el paisaje coreano. Bujang-li House no busca imitar la casa rural tradicional: la reinterpreta para responder a una petición tan sencilla como exigente, vivir en una vivienda que no sea fría.

Del refugio precario a la casa rural contemporánea
Bujang-li House fue completada en 2012 por el arquitecto surcoreano Oh Jongsang en Chungcheongnam-do, Corea del Sur. El proyecto sustituyó una antigua casa de tierra construida por el propio propietario sin planos, situada de manera aislada en un amplio campo de cultivo. Frente a la expectativa convencional de una vivienda rural con ladrillo y cubierta de teja roja, el arquitecto propuso una imagen más abstracta: una caja nítida capaz de destacar en verano sobre el verde y adquirir peso visual entre las ondas doradas del otoño.
La solicitud del cliente era concreta: quería una casa acogedora y, sobre todo, una vivienda que no fuera fría. La petición aludía tanto a la temperatura interior como a una experiencia vital previa en una casa sin aislamiento. Oh Jongsang convirtió esa necesidad cotidiana en el criterio central del proyecto, vinculando confort, orientación, envolvente y relación con el exterior.


Una arquitectura que se separa de la imagen rural habitual
La primera impresión del lugar fue, según la memoria del arquitecto, extraña y melancólica: una casa antigua aislada en un campo después de la cosecha, con otras construcciones muy alejadas entre sí. Esa condición de dispersión llevó a pensar la nueva vivienda como una presencia autónoma, casi escultórica, pero no ajena al ciclo natural del territorio.
La casa se plantea como una masa compacta de lectura inmediata. Su apariencia no reproduce literalmente las formas tradicionales que el propietario quizá esperaba, pero sí recoge una preocupación esencial de la arquitectura rural: ofrecer abrigo, protección y una relación directa con los campos. El resultado es una vivienda contemporánea cuya fuerza formal nace de una necesidad práctica y no de la voluntad de producir un objeto llamativo.


La caja como figura estacional
Oh Jongsang describe la casa mediante dos imágenes ligadas al paisaje. En verano, aparece como una caja ordenada sobre una alfombra verde; en otoño, como una masa firme entre las ondas doradas de los cultivos. Esta relación cromática y visual es importante porque explica que la abstracción exterior no pretende aislar el edificio del lugar, sino hacerlo legible dentro de sus transformaciones estacionales.
La vivienda acepta ser percibida desde lejos como una figura precisa. Al mismo tiempo, su organización interior evita que esa contundencia se traduzca en una experiencia rígida. El contraste entre una envolvente rotunda y una vida doméstica abierta es una de las claves del proyecto.


Dos plantas, dos grados de independencia
Bujang-li House fue organizada para una pareja mayor que vive en la planta baja y para sus hijos, que visitan ocasionalmente la vivienda y ocupan el segundo nivel. Ambos pisos están separados y se conectan mediante una escalera exterior. Así, una misma construcción puede funcionar como casa principal y como una suerte de vivienda vecina cuando llegan los familiares.
Esta decisión ofrece una respuesta precisa a la convivencia intergeneracional. La planta baja conserva la condición de hogar cotidiano de la pareja, mientras que el nivel superior no permanece sobredimensionado durante todo el año. La independencia de los accesos y la diferencia de uso permiten que cada generación tenga un grado razonable de autonomía sin perder la proximidad familiar.
El segundo piso como pabellón abierto
El segundo nivel contiene una sola habitación y dedica gran parte de su superficie al exterior, en forma de terraza cubierta. Más que un simple balcón, este espacio se concibe como un pabellón doméstico de usos múltiples: comer, descansar, dormir la siesta, secar pimientos o celebrar una reunión vecinal.
La cubierta produce sombra, mientras que la apertura hacia distintos lados permite contemplar el campo, ver el cielo y sentir el viento. La arquitectura no define de antemano una única manera de ocupar la terraza; ofrece una infraestructura climática y espacial que puede adaptarse al calendario, a las tareas agrícolas y a la vida social de sus habitantes.
El propio proceso de construcción confirmó esa vocación. Durante un verano especialmente caluroso, los trabajadores utilizaban la terraza para descansar después del almuerzo y protegerse del calor. Para el arquitecto, esa apropiación temprana demostraba que el espacio estaba funcionando de acuerdo con la intención del proyecto.


Confort térmico entendido como experiencia
En Bujang-li House, la idea de una casa cálida no se limita a instalar un sistema de calefacción. El proyecto parte de una preocupación del usuario y la traduce en decisiones arquitectónicas: una nueva envolvente, una relación estudiada con el sol, espacios protegidos bajo la cubierta y una organización capaz de alternar interior y exterior según el momento del día.
Las fuentes consultadas confirman el deseo de sustituir una casa sin aislamiento por una vivienda confortable, pero no detallan de forma suficiente la composición completa de la envolvente ni el rendimiento energético del edificio. Por ello, no es adecuado atribuirle prestaciones específicas que no estén documentadas. Lo que sí puede afirmarse es que el confort térmico fue el criterio fundacional del encargo y que la arquitectura responde a él mediante forma, orientación y espacios de sombra.
De la casa cerrada al paisaje habitado
La solución no consiste en abrir indiscriminadamente todas las fachadas. La casa conserva una presencia compacta y protegida, mientras que el segundo nivel se extiende en forma de terraza. Esta gradación permite que el edificio ofrezca refugio cuando es necesario y, en otros momentos, se convierta en un lugar para observar el campo y vivir al aire libre.
La relación con el paisaje, por tanto, no se produce únicamente a través de grandes superficies acristaladas. También se construye con la sombra de la cubierta, el espesor de la masa, el recorrido exterior y la posibilidad de permanecer en un umbral entre dentro y fuera.


Una vivienda para el ciclo familiar y agrícola
Uno de los aspectos más interesantes de Bujang-li House es que su programa no se reduce a dormitorios y áreas de estar. La terraza superior incorpora actividades asociadas a la vida cotidiana del campo, como secar pimientos, además de otras de carácter social y recreativo. Esta mezcla de usos evita separar de manera estricta lo doméstico, lo productivo y lo comunitario.
La vivienda se convierte así en una estructura flexible, preparada para acoger distintas intensidades de ocupación. Durante la mayor parte del tiempo, la pareja mayor utiliza la planta baja; en las visitas familiares, el segundo nivel adquiere autonomía; en las celebraciones, la terraza puede funcionar como extensión colectiva de la casa.


Análisis crítico: la fuerza de una petición sencilla
Bujang-li House destaca porque toma una petición aparentemente modesta —construir una casa que no sea fría— y la transforma en un concepto arquitectónico amplio. La respuesta no se limita a corregir las carencias de la antigua vivienda. Propone un nuevo modo de entender el confort rural, en el que la protección térmica convive con la ventilación, la sombra, la contemplación y la convivencia.
También resulta relevante la tensión entre extrañeza y aceptación. Al principio, la nueva casa podía parecer demasiado diferente a los edificios habituales del pueblo, casi como un almacén ajeno al lugar. Sin embargo, el apoyo de los hijos y la experiencia progresiva del propietario favorecieron la apropiación de la vivienda. Este proceso recuerda que la arquitectura no se valida únicamente por su imagen inicial: también se verifica en el tiempo, cuando los habitantes descubren cómo usarla y hacerla propia.
La separación entre plantas es igualmente eficaz. Una escalera exterior podría interpretarse como una ruptura de la unidad familiar, pero aquí permite construir una convivencia menos invasiva. Cada generación tiene su propio ámbito y, a la vez, comparte el mismo paisaje y la misma pieza arquitectónica.
Aspectos destacados del proyecto
• Contexto rural: una vivienda aislada entre campos de cultivo y construcciones dispersas.
• Encargo centrado en el confort: el objetivo principal era reemplazar una casa sin aislamiento por una vivienda que no resultara fría.
• Presencia abstracta: una caja compacta que cambia de carácter visual según el color estacional del paisaje.
• Programa intergeneracional: planta baja para una pareja mayor y segundo nivel para los hijos durante sus visitas.
• Accesos independientes: los dos niveles se separan y se conectan mediante una escalera exterior.
• Terraza multifuncional: espacio para comer, descansar, secar productos agrícolas y celebrar reuniones.
• Relación climática: cubierta, sombra, viento y apertura al campo participan en la experiencia de confort.
• Superficie contenida: 134,86 m² de superficie total sobre un terreno de 1.279,8 m², según la publicación coreana consultada.


Conclusión y Enseñanza para Nuevos Arquitectos:
Bujang-li House de Oh Jongsang demuestra que una vivienda rural contemporánea puede ser abstracta sin perder su vínculo con el territorio. La casa se distancia de la imagen esperada de una residencia campesina, pero conserva lo esencial: protección, reunión familiar, contacto con el clima y capacidad de adaptarse a los ritmos del campo.
La principal enseñanza para arquitectos, diseñadores y estudiantes es que un buen proyecto comienza escuchando con precisión. La frase “una casa que no sea fría” no debe tomarse como un requisito técnico aislado, sino como la expresión de una experiencia, un recuerdo y una expectativa de vida. Traducir esa necesidad en orientación, sombra, envolvente, independencia y espacios compartidos permite que la arquitectura responda de forma profunda sin recurrir a soluciones grandilocuentes. En futuros trabajos, conviene identificar esas peticiones aparentemente sencillas: a menudo contienen el verdadero programa del proyecto.


Memoria del proyecto:
La impresión fue extraña y triste al principio, cuando visitamos el sitio. La antigua casa estaba sola en medio del campo donde se hace la cosecha. Las casas estaban dispersas escasamente en el gran campo.
El cliente quería cambiar la antigua casa de tierra que fue construida por él mismo sin un plano de planta de la misma, por una casa rural acogedora. La única cosa que él pedía era construir "una casa sin frío", ya que había vivido en una casa sin aislación. Creo que él esperaba que una casa cálida sería construida con un techo de tejas rojas y ladrillo.
Me imaginaba esto ... A principios de verano, una caja ordenada sobre una alfombra de terciopelo verde. En los días de otoño, una fuerte masa se para firme entre las ondas doradas. De todos modos, yo estaba seguro de que haría una casa sin frío, el único deseo del cliente.
A pesar de haber estado bastante nervioso debido a las serias preocupaciones acerca de la nueva casa, que era tan extraña como si fuera el almacenamiento de otras personas del pueblo, estaba empezando a gustarle la casa, viendo el apoyo absoluto de sus hijos.
La casa Bujang-Li se compone de una primera planta, donde se quedará la pareja de ancianos y un segundo piso para sus hijos que los visitan de vez en cuando. Ambos niveles están separados, por lo que deben utilizar las escaleras fuera de la casa. Quería hacer el segundo piso, el cual sería utilizado sólo de vez en cuando, como una casa diferente o un vecino manteniendo todo como una sola vivienda.
En el segundo piso, hay una sola habitación y la mayoría de las zonas se abren hacia el exterior como terraza. Es agradable para mirar alrededor del campo con una bella vista. Cuando se está acostado bajo la sombra del techo, se puede ver el cielo y sentir el viento que sopla desde todas las direcciones. La idea es que este lugar se convierta en un espacio multiuso para comidas, tomar una siesta, secar los pimientos y tener una fiesta.
Los trabajadores no dudaron en descansar en este lugar para evitar el calor después de almuerzo, cuando estaban construyendo la casa en este verano particularmente caluroso. Entonces disfrutaba de la alegría como planificador de ver que ese lugar se usa de acuerdo a la intención.
Ahora toda la construcción está terminada y el cliente empieza una nueva vida en la nueva casa.


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Ficha Técnica
Proyecto: Bujang-li House
Arquitecto: Oh Jongsang
Ubicación: Dangjin, Chungcheongnam-do, Corea del Sur
Año: 2012
Uso: Vivienda unifamiliar
Superficie del terreno: 1.279,8 m²
Superficie construida: 118,30 m²
Superficie total: 134,86 m²
Plantas: 2 sobre rasante
Estructura: Información estructural atribuida a Park Seongryong en la ficha coreana
Fotografías: Oh Jongsang










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