En el loteo Altavista, donde el valle de Catapilco se abre hacia el Pacífico, Mas y Fernández Arquitectos Asociados demuestran que una casa de veraneo con carácter no necesita un presupuesto ilimitado: necesita una idea clara.

El desafío: diseñar una casa de playa memorable sin inflar el presupuesto
Cualquiera que haya proyectado una segunda vivienda conoce la tensión: el terreno frente al mar invita a soñar en grande, pero el presupuesto rara vez acompaña esa ambición. La salida fácil es repetir la casa de playa genérica —techos a dos aguas, revestimiento de madera, ventanales estándar— y esperar que el paisaje haga el trabajo. Casa Maitencillo demuestra que hay otro camino: cuando el dinero es limitado, la geometría y la estructura pueden convertirse en el verdadero argumento arquitectónico.
El proyecto, de Mas y Fernández Arquitectos Asociados —oficina santiaguina liderada por los arquitectos Andrés Mas y Cristóbal Fernández—, se ubica en el loteo Altavista, en la desembocadura del valle de Catapilco, dentro de la localidad de Maitencillo, comuna de Puchuncaví, Región de Valparaíso. Fue encargada por un productor y director de cine como segunda vivienda, con un mandato explícito de innovar sin encarecer la obra.
Este proyecto demuestra que un presupuesto acotado puede volverse una herramienta de diseño en lugar de una limitación estética.


Materiales: una piel continua de asfalto y un interior forrado en madera
La estrategia de materialidad es deliberadamente simple. Al exterior, muros y cubierta comparten un mismo revestimiento de membrana asfáltica, elegido por su bajo costo de mantención y por permitir que todo el volumen se lea como una envolvente continua, sin quiebres entre fachada y techo. Al interior ocurre el contraste: tablas de madera vista recubren muros y cielos, generando una atmósfera cálida que evoca la carpintería de un bote.
Esa lectura náutica no es casualidad ni licencia editorial: nace directamente de la lógica estructural del proyecto, que retoma el oficio de construcción de embarcaciones para resolver la cubierta con recursos económicos.


Estructura: una armadura de madera que se comporta como la quilla de un barco
La casa se organiza en una planta rectangular de 5 por 20 metros, cruzada en diagonal por una armadura principal de madera. Esta pieza estructural va reduciendo su sección hacia el punto medio del volumen, lo que genera dos cubiertas triangulares que se levantan suavemente en las esquinas. El resultado es una viga central que actúa como columna vertebral, sosteniendo las costillas de cubierta de manera similar a como se arma la estructura de un bote pesquero.
Es una decisión que vale la pena subrayar para quien recién empieza a proyectar: la austeridad de recursos no impidió una solución estructural expresiva. Al contrario, la obligó.


Distribución: el rectángulo como herramienta de orden
El programa se resuelve dentro de esa misma figura rectangular, que los arquitectos eligieron precisamente porque permite emplazar la casa con facilidad, atender la orientación y las vistas, y organizar un programa pequeño sin complicaciones. La puerta de entrada —pintada en un turquesa vibrante que funciona como acento de identidad frente al gris uniforme del asfalto— conduce directamente a un espacio integrado de cocina, living y comedor.
A partir de ahí, la casa se divide en dos extremos habitacionales que enmarcan ese centro social: en uno, el dormitorio principal con baño en suite; en el otro, dos dormitorios que comparten baño y una cuarta habitación con baño adicional para visitas. El living funciona como bisagra, separando los dormitorios de los espacios de servicio sin necesidad de pasillos adicionales.


Luz natural y relación interior-exterior
Las fuentes consultadas no detallan un sistema de iluminación artificial específico, así que evito especular sobre luminarias o marcas. Lo que sí está documentado es la estrategia de luz natural: el volumen fue orientado considerando expresamente las vistas y la posición del sol, y el espacio social se abre por completo al jardín mediante un sistema de puertas corredizas de vidrio. Esa fachada permeable ilumina de punta a punta el estar, mientras que los dormitorios, ubicados en los extremos, reciben una luz más acotada y privada, coherente con su función.
Es una lección útil para proyectos pequeños: no toda la casa necesita el mismo grado de apertura. Concentrar la transparencia en el espacio compartido y reservar los extremos para la intimidad es una forma eficiente de repartir presupuesto y confort.
Productos para recrear este estilo
Esta casa construye su identidad con pocos materiales bien resueltos: madera cálida, un acento de color y una envolvente continua de bajo mantenimiento. Estos productos ayudan a trasladar esa lógica a otros proyectos:
Selladores e impermeabilizantes para cubiertas y fachadas continuas
a clave del proyecto fue tratar muro y techo como una sola piel; un buen sellador prolonga esa continuidad en climas costeros →
Paneles o tablas de madera para revestimiento interior:
replican el efecto cálido y náutico del interior de Casa Maitencillo en espacios pequeños →
Pintura para exteriores en tonos saturados (turquesa, cobalto, mostaza):
el detalle de color en la puerta es lo que humaniza una fachada austera; un acento similar funciona en cualquier vivienda de presupuesto ajustado →
Libros sobre arquitectura latinoamericana contemporánea y vivienda en terrenos angostos:
una referencia visual para quien enfrenta un lote alargado similar →
Selladores transparentes para concreto o microcemento
Útiles si quieres proteger acabados similares.
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Análisis crítico: fortalezas del proyecto
Lo más sólido de Casa Maitencillo es la coherencia entre presupuesto, estructura y experiencia espacial: la armadura diagonal no es un gesto decorativo, es la respuesta directa a un programa pequeño y un costo bajo, y aun así produce cielos inclinados que le dan carácter a una casa de apenas 177 m². La organización del programa —dormitorios en los extremos, living como articulador— es una solución replicable en terrenos angostos, muy comunes en loteos de playa chilenos.
Aspectos destacados
- Planta rectangular de 5 × 20 metros como estrategia de orden y bajo costo.
- Armadura de madera diagonal que reduce su sección hacia el centro, generando dos cubiertas triangulares.
- Envolvente continua de membrana asfáltica en muros y techo.
- Interior completo en madera vista, con referencia directa a la carpintería náutica.
- Puerta de acceso en turquesa como único acento cromático de la fachada.
- Encargo de un productor y director de cine como segunda vivienda de playa.


Ideas aplicables para estudiantes y diseñadores en formación
1. Antes de definir materiales, pregúntate si la estructura misma puede ser el elemento expresivo del proyecto; en Casa Maitencillo, la armadura resuelve forma, cubierta y carácter al mismo tiempo.
2. En programas pequeños, ordena primero los volúmenes privados y deja que el espacio social funcione como articulador; ahorra circulación y da jerarquía.
3. Una envolvente continua entre muro y techo simplifica el detalle constructivo y reduce puntos de filtración, algo especialmente valioso en climas costeros.
4. Reserva el color para un solo elemento de alto impacto —una puerta, un marco— en lugar de dispersarlo; comunica identidad sin encarecer la obra.
5. Cuando la información pública de un proyecto sea limitada o contradictoria, como ocurrió aquí con las fechas, acostúmbrate a contrastar fuentes y a decirlo con transparencia en lugar de rellenar el vacío con datos inventados.
La lección de fondo para quien empieza a proyectar es que las restricciones de presupuesto no son el enemigo del buen diseño: a menudo son la pregunta que obliga a encontrar la idea más precisa.


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Memoria del proyecto:
Ubicada en el loteo Altavista, que se emplaza en la desembocadura del valle de Catapilco, esta obra presenta de manera austera una solución habitacional para una segunda vivienda. El encargo proveniente de un productor y director, tenía una carga de innovación importante, y un desafío de bajo costo. Es por esto que la generatriz del proyecto surge de una figura geométrica básica “El Rectángulo”, que permite ubicar de manera continua y a modo de tren el programa, sin complicarse con orientaciones y relaciones, programando a un costado los dormitorios privados y al otro los servicios, dejando entre ellos el estar.
Su estructura igualmente básica, consiste en una cercha reticulada que recorre diagonal la planta de 5 x 20 mts. En la medida en que esta avanza hacia su punto medio disminuye su sección, generando dos grandes aguas triangulares.
Al igual que los botes de pescadores que acostumbramos a ver en nuestras costas, las costaneras que sostienen estas cubiertas se van anclando desde el perímetro a esta viga central que actúa de columna vertebral.
Para la envolvente se opta por algo sencillo y de poco mantenimiento, una membrana asfáltica, que además nos permite generar un revestimiento continuo para el volumen.




Ficha Técnica
Proyecto: Casa Maitencillo
Arquitectos: Mas y Fernández Arquitectos Asociados (Cristóbal Fernández, Andrés Mas)
Año del Proyecto: 2011
Ubicación: Loteo Altavista, Desembocadura del Valle de Catapilco, Freirina / Puchuncaví, Chile
Dimensiones de la Planta: 5 metros de ancho por 20 metros de largo
Fotografías: Nico Saieh












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