Si tu terreno está encajonado entre dos medianeras y sientes que el espacio te condiciona más de lo que te permite, esta casa en Núñez, Buenos Aires, demuestra que esa limitación puede convertirse en el argumento de diseño más potente del proyecto.

Cuando un lote no da margen para desplantar el volumen que uno imagina, la arquitectura tiene dos caminos: resignarse o inventar. KLM Arquitectos eligió el segundo.
Un desafío que empieza en el lote, no en el programa
Construir en la trama consolidada de una ciudad como Buenos Aires impone una condición que ningún render idealizado resuelve: el terreno ya viene con vecinos a ambos lados. En el barrio de Núñez, sobre un lote inmerso en el tejido urbano y flanqueado por paredes medianeras, KLM Arquitectos —el estudio fundado en 1997 por Federico Kelly, Paula Lestard y Hernán Maldonado— enfrentó este problema con una casa de 270 m² completada en 2007.
La pregunta de fondo no era cuánto programa entraba en el lote, sino cómo lograr luz natural, ventilación cruzada y algo de intimidad visual en una parcela sin frentes libres. La respuesta del estudio no fue construir más grande, sino construir con más inteligencia: en lugar de un volumen compacto y cerrado, la casa se organiza como una secuencia de vacíos y llenos que negocian, patio a patio, el poco margen que ofrece el terreno.
Este proyecto es un caso de estudio útil para cualquiera que enfrente un lote restrictivo: la solución no está en pelear contra la medianera, sino en diseñar a partir de ella.


Distribución: una casa que se organiza alrededor de sus patios
En lugar de resolver la vivienda como una caja continua, KLM Arquitectos fragmentó el programa en torno a tres vacíos con funciones distintas. El primero es un patio de acceso, que actúa como filtro entre la calle y la vida privada de la casa: nadie entra directamente del espacio público a la intimidad doméstica sin atravesar antes esa zona intermedia. El segundo es un patio interior de carácter más contemplativo, que ordena el programa desde el centro de la planta y, de paso, resuelve dos problemas técnicos típicos de los lotes entre medianeras: la entrada de luz y la ventilación de los ambientes que no tienen fachada libre. El tercero es un patio trasero, pensado para la vida al aire libre y las actividades recreativas de la familia.
A esta secuencia se suma una terraza en la planta alta y un espacio semicubierto de expansión en planta baja, que funcionan como una transición de escala: en vez de que la masa construida golpee de forma abrupta al patio o a la calle, estos espacios intermedios absorben ese impacto y suavizan la relación entre lo construido y lo abierto.
Para un lote estrecho, esta lógica es replicable más allá de esta casa puntual: pensar la distribución como una alternancia de espacios llenos y vacíos, en lugar de maximizar metros cuadrados cubiertos, suele ser lo que termina dando habitabilidad real a una parcela difícil.


Iluminación: luz que entra desde arriba y desde los costados
Con paredes medianeras a ambos lados, la fachada frontal no puede cargar con toda la responsabilidad de iluminar la casa. Por eso la estrategia lumínica de este proyecto trabaja en dos direcciones simultáneas: sistemas de iluminación cenital, que ingresan desde la cubierta y bañan los ambientes desde arriba, y grandes paños vidriados dispuestos de forma estratégica, que generan tensión visual entre los distintos ambientes interiores.
La combinación de luz cenital y luz lateral —a través del patio interior y de las aberturas vidriadas— es lo que le permite a la casa tener una relación espacial que funciona tanto en el eje vertical como en el horizontal. En términos prácticos, esto significa que ningún ambiente depende de una sola fuente de luz natural, algo especialmente valioso en un lote sin frentes libres.


Relación interior-exterior: austeridad hacia la calle, riqueza hacia adentro
Uno de los gestos más interesantes del proyecto es el contraste deliberado entre lo que la casa muestra hacia la calle y lo que reserva para quien la habita. Desde el espacio público, la vivienda se presenta austera y sobria: apenas lo mínimo necesario, sin ostentación, comunicando que ahí dentro hay una vida privada que no está en exhibición.
Ese umbral —el portón de acceso— funciona como una bisagra narrativa. Una vez atravesado, la experiencia cambia: los colores, las texturas y la materialidad interior terminan de construir la vivencia concreta de habitar la casa, en contraste con la fachada hermética. Los grandes vidrios y los patios hacen que los distintos ambientes fluyan entre sí sin perder cada uno su propia identidad dentro del recorrido.
Es una lección de diseño que trasciende esta obra puntual: la privacidad y la generosidad espacial no son opuestos, siempre que exista un umbral bien resuelto que module la transición entre ambas.


Productos para recrear este estilo
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para reforzar el carácter de los patios como espacios de transición y vegetación, tal como funcionan el patio de acceso y el patio trasero de este proyecto →
Lámparas colgantes de líneas simples:
para acompañar los ambientes iluminados desde arriba, sin competir con la luz cenital natural →
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En tonos cálidos: la alternativa accesible.
Libros sobre arquitectura latinoamericana contemporánea y vivienda en terrenos angostos:
una referencia visual para quien enfrenta un lote alargado similar →
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Aspectos destacados
- La estrategia de patios sucesivos (acceso, contemplación, recreación) como respuesta a un lote sin frentes libres.
- El uso de iluminación cenital combinada con paños vidriados para resolver un problema típico de lotes entre medianeras.
- El contraste narrativo entre una fachada austera y una experiencia interior más rica en materialidad.

Ideas aplicables
Si estás diseñando o estudiando cómo resolver un lote urbano restrictivo, estas son las ideas de este proyecto que puedes llevarte:
No pienses el patio como "espacio perdido". En un lote entre medianeras, cada patio puede resolver iluminación, ventilación y transición programática al mismo tiempo.
Diferencia tus patios por función, no los repitas: un patio de acceso no cumple el mismo rol que uno de estar o uno de servicio, y esa distinción organiza mejor la planta.
Combina luz cenital y luz lateral cuando no tengas frentes libres disponibles; depender de una sola fuente de luz natural es un riesgo en lotes angostos.
Trabaja el umbral de acceso como un gesto de diseño, no como un trámite: es la transición entre la fachada pública y la experiencia privada de la casa.
La austeridad hacia la calle no es una limitación estética, puede ser una decisión consciente de privacidad que libere al interior para ser más expresivo.
Para quienes están empezando su formación como arquitectos o diseñadores, este proyecto es un buen recordatorio de que las restricciones de un terreno —lejos de ser solo un problema a resolver— pueden convertirse en el punto de partida conceptual de todo el proyecto.

Siguiente lectura recomendada
- Cómo iluminar una casa sin frentes libres: guía práctica — profundiza en estrategias de iluminación cenital y lateral para lotes urbanos restrictivos.
- Patios interiores: el recurso más subestimado del diseño residencial — un hub editorial sobre cómo los patios resuelven ventilación, luz y programa a la vez.
- Casas de hormigón visto: guía de materiales y mantenimiento — para quienes quieren profundizar en el uso del concreto como protagonista arquitectónico.

Memoria del proyecto:
En espacios reducidos se necesita ingenio.
Sobre un terreno inmerso en la trama urbana, la vivienda se escabulle entre las vecinas paredes medianeras. Genera espacios. Un patio de acceso que oficia de mediador entre la intimidad y la calle, un patio interior de contemplación que articula el programa, ilumina y ventila los ambientes. Un patio trasero sobre el cual acontecen las actividades recreativas.
Existe también una terraza en el 1er piso que junto al espacio semicubierto de expansión de la planta baja articulan y amortiguan el impacto de la masa construida.
Existen sutiles sistemas de iluminación que provienen de la cubierta generando una relación espacial que es tanto vertical como horizontal.
Existen grandes paños vidriados y aristas que de manera estratégica tensionan el interior de los ambientes. Los espacios fluyen mientras encuentran su lugar.
Hacia la calle la vivienda muestra lo mínimo y necesario. Es austera, sencilla y trasmite nociones de su intimidad. Una vez traspasado el umbral del portón de acceso, los colores, las texturas y la materialidad terminaran de conformar la experiencia concreta de vivir la obra.

Ficha Técnica
Proyecto: Casa 11 de Septiembre.
Oficina de Arquitectura: KLM Arquitectos (Kelly - Lestard - Maldonado).
Año de construcción: 2007.
Ubicación: Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina.
Tipología: Vivienda unifamiliar / Casa urbana.







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